Introducción: El curundú era una bebida originaria producida por algunos pueblos guaraníes.
Se empleaba, en conjunto con el mate, para enamorar a las personas.
Sentimientos: La historia se centra en Akãvai, quien se enamoró profundamente de una joven llamada Ryakuã.
Distancia: Sin embargo, ella jamás le dio indicio alguno de que sus sentimientos estuviesen correspondidos.
Magia: Ante ello, Akãvai recurrió a un hechicero. Este le dijo: “Obtener su amor es posible con esta bebida mágica para el mate, pero el costo a largo plazo será altísimo”.
¿Sueño?: Sin dudarlo, tomó el frasco con la bebida y se lo dio a la chica. Desde ese instante, su sueño se había cumplido.
Cambios: Luego de un tiempo, los sentimientos desmesurados de su amada comenzaron a incomodarlo.
Obsesión: Fue así que el “amor” se convirtió en una obsesión tan fuerte que el desencanto jamás cesó hasta el final de los días de Akãvai.
Cierre: Esta leyenda demuestra que el amor muchas veces no es correspondido. Pero cambiarlo a la fuerza no es la solución. La persona ideal llegará sin magia de por medio.